
La DGT reúne a expertos y analiza nuevas estrategias para reducir la siniestralidad de los motoristas mediante el “Grupo de Trabajo GT-52 Motocicletas y seguridad vial”, único colectivo que no mejora las cifras de siniestralidad.
En 2024 fallecieron 441 motoristas, el 25% del total de víctimas mortales, cuando el parque representa un 12% del total de vehículos.
Se han presentado tres estudios realizados por el INSIA, Applus IDIADA y Sigma Dos sobre sistemas de seguridad activa y pasiva para motos, relación entre características de la moto y el riesgo vial y el perfil del motorista en relación con la siniestralidad vial.
Aunque la percepción del riesgo es alta, las prácticas inseguras siguen presentes y están relacionadas directamente con la siniestralidad.
Las motos scooter representan algo más de la mitad del parque de motocicletas (51,1%) y concentran una mayor proporción de siniestros (60,8%).
El análisis confirma que el uso del casco reduce el riesgo de fallecimiento hasta un 42% y las lesiones en la cabeza un 69%, mientras que la ropa técnica con protecciones y los sistemas airbag para motoristas contribuyen también a aliviar de forma notable la gravedad de las lesiones en caso de siniestro. La ropa con protectores disminuye la probabilidad de lesiones entre un 23% y un 45%, según la región corporal, y hasta un 90% las abrasiones y heridas abiertas en las zonas protegidas. Por su parte, los guantes reducen a la mitad las lesiones en manos y las botas hasta un tercio de las lesiones en pies y tobillos.
En esta línea, el nuevo Reglamento General de Circulación, prevista su aprobación para este año, incorporará cambios significativos en el equipamiento obligatorio, que incluirá guantes, calzado cerrado y chaleco reflectante para las personas que desarrollen su actividad profesional circulando en moto.
